miércoles, julio 07, 2004
SOBRE EL RECIENTE ATENTADO DE QUE FUIMOS VICTIMAS
Estoy acá, sentado frente a un computador en la Biblioteca Nacional, al lado de un constipado que no hace más que sorber mocos y que está a punto de hacerme perder la paciencia, para denunciar un caso de violación de la libertad de expresión.
Ocurre que esta mañana quise sentarme a escribir en el computador de Maraca (por prudencia las letras del nombre fueron revolcadas y hasta quite unas cuantas), pero no pude pues mis brazos y mis piernas dirigidos todos a abrir y cruzar la puerta de su cuarto se vieron de golpe detenidos cuando al girar el picaporte me fui de narices contra el batiente, que esta vez no le hizo mucho honor a su nombre por estar la puerta cerrada con llave.
De lo cual se deduce obviamente la voluntad de silenciarnos. Sin embargo El Planeta en Pantaloneta no se va a dejar amedrentar por estas medidas represivas y por estos ataques a la integridad de sus periodistas. Todo lo contrario, desde hoy saldremos a la luz con renovadas fuerzas, y ya no escribiremos notas ni articulos sino sólo diatribas. Queda dicho.
Estoy acá, sentado frente a un computador en la Biblioteca Nacional, al lado de un constipado que no hace más que sorber mocos y que está a punto de hacerme perder la paciencia, para denunciar un caso de violación de la libertad de expresión.
Ocurre que esta mañana quise sentarme a escribir en el computador de Maraca (por prudencia las letras del nombre fueron revolcadas y hasta quite unas cuantas), pero no pude pues mis brazos y mis piernas dirigidos todos a abrir y cruzar la puerta de su cuarto se vieron de golpe detenidos cuando al girar el picaporte me fui de narices contra el batiente, que esta vez no le hizo mucho honor a su nombre por estar la puerta cerrada con llave.
De lo cual se deduce obviamente la voluntad de silenciarnos. Sin embargo El Planeta en Pantaloneta no se va a dejar amedrentar por estas medidas represivas y por estos ataques a la integridad de sus periodistas. Todo lo contrario, desde hoy saldremos a la luz con renovadas fuerzas, y ya no escribiremos notas ni articulos sino sólo diatribas. Queda dicho.
