martes, junio 01, 2004
La agencia AFP nos acaba de dar la razón a todos los que sospechabamos que la noticia del asesinato de Carlos Castaño era un montaje. En efecto el jefe de las autodefensas "habría sido conducido inicialmente a Panamá y por diferentes caminos estaría en camino o ya instalado en Israel. La operación habría sido realizada por estadounidenses" (EL Tiempo, Mayo 31 de 2004)
Ya nada me sorprende: El gobierno de los Estados Unidos después de haber pedido a Carlos castaño en extradición por el delito de narcotráfico, ahora le perdona sus deudas y lo ayuda a escapar. Eso demuestra la complicidad entre del gobierno de los Estados Unidos con las autodefensas y la doble moral de la lucha contra las drogas.
Una cosa si me sorprende: que el país que hace cinco años lloraba la muerte de Jaime Garzón a manos de Carlos Castaño, ahora tenga tan mala memoria y no diga ni "mu" en lo referente al montaje que tienen armado con todo esto del proceso de paz con los paramilitares. La impunidad en Colombia no se va a acabar nunca, sobre todo cuando es promovida por el propio gobierno.
Tema dificil este de los diálogos de paz. Pienso en el asesinato de Carlos Pizarro y en el exterminio de la UP. En Colombia se firman tratados de paz que suenan aparentemente muy atractivos porque nadie va a la carcel por los crimenes cometidos. Nunca hay juicios públicos. Los diálogos de paz se hacen todo el tiempo sin pensar en las victimas de la violencia. Y ante la ausencia de reparaciones, en este país del "ojo por ojo diente por diente", en este país de la guerra sucia, todo se cobra a bala. Ninguna investigación prospera. Hablando de investigaciones me gustaría saber quién puso los muertos en la toma del Palacio de Justicia, si fue el M19, el ejercito disparando con un tanque, o si cayeron en fuego cruzado. Me imagino que a estas alturas debe existir alguna bibliografia al respecto.
Ah, la justicia! Ojalá exista Dios y el cielo y el infierno. Porque lo que es por el lado de acá la única justicia que existe es la del revólver.
Ya nada me sorprende: El gobierno de los Estados Unidos después de haber pedido a Carlos castaño en extradición por el delito de narcotráfico, ahora le perdona sus deudas y lo ayuda a escapar. Eso demuestra la complicidad entre del gobierno de los Estados Unidos con las autodefensas y la doble moral de la lucha contra las drogas.
Una cosa si me sorprende: que el país que hace cinco años lloraba la muerte de Jaime Garzón a manos de Carlos Castaño, ahora tenga tan mala memoria y no diga ni "mu" en lo referente al montaje que tienen armado con todo esto del proceso de paz con los paramilitares. La impunidad en Colombia no se va a acabar nunca, sobre todo cuando es promovida por el propio gobierno.
Tema dificil este de los diálogos de paz. Pienso en el asesinato de Carlos Pizarro y en el exterminio de la UP. En Colombia se firman tratados de paz que suenan aparentemente muy atractivos porque nadie va a la carcel por los crimenes cometidos. Nunca hay juicios públicos. Los diálogos de paz se hacen todo el tiempo sin pensar en las victimas de la violencia. Y ante la ausencia de reparaciones, en este país del "ojo por ojo diente por diente", en este país de la guerra sucia, todo se cobra a bala. Ninguna investigación prospera. Hablando de investigaciones me gustaría saber quién puso los muertos en la toma del Palacio de Justicia, si fue el M19, el ejercito disparando con un tanque, o si cayeron en fuego cruzado. Me imagino que a estas alturas debe existir alguna bibliografia al respecto.
Ah, la justicia! Ojalá exista Dios y el cielo y el infierno. Porque lo que es por el lado de acá la única justicia que existe es la del revólver.
lunes, mayo 31, 2004
Acabo de leer en el periódico que
Ahora si que se acabaron de chiflar nuestros excelentísimos. Aunque bien puede ser que obren con sensatez: tanto latifundio que deben tener por ahí sin vigilancia!
El miércoles pasado, la Cámara de Representantes aprobó, en tercer debate, el proyecto de armas y municiones que, con el dudoso propósito de organizar la normatividad sobre las armas, permitiría a los particulares el acceso a estos mortíferos elementos de uso restringido en situaciones excepcionales (EL tiempo, Editorial, Mayo 31 de 2004)
Ahora si que se acabaron de chiflar nuestros excelentísimos. Aunque bien puede ser que obren con sensatez: tanto latifundio que deben tener por ahí sin vigilancia!
domingo, mayo 30, 2004
Estoy dedicado a leer Semana y El Espectador, y tenía ganas de comerme un pain au chocolat o unas galletas bien ricas. Pero ya se me esta quitando el apetito con las noticias. Acabo de leer el artículo "Los señores de las tierras" (Revista Semana, Colombia, domingo 30 de mayo de 2004, sección Nación) y quedé impactado. Cuenta que las Autodefensas estan apoderándose de tierras por toda Colombia. En este hecho hay, por un lado, un poco de ese tipo de ironía perversa mediante la cual la vida le cobra a la gente sus deudas. Algo así como esos castigos irónicos del purgatorio de Dante. No me viene a la cabeza ninguna referencia erudita de La divina comedia pero en cambio si me acuerdo de un capitulo de los Simpsons en que Homero es condenado a comer rosquillas por toda la eternidad. Pienso también en la frase cruel de Antonio Caballero cuando le preguntaron que qué opinaba de la muerte de Alvaro Gómez y dijo "Murió en su ley". Algo de eso hay en este caso, pues muchos auspiciadores de los paramilitares (ganaderos, latifundistas y narcotráficantes) ahora son victimas de los propios paramilitares que armados hasta los dientes y ya bien crecidos toman para si lo que les da la gana. Mi repertorio de frases de cajón me acosa. Debería uno decir entonces "cria cuervos y te sacarán los ojos" o si uno es uno de esos latifundistas "Dios mío, he creado un monstruo". Cuando pienso en este tipo de castigos me imagino a Dios burlándose de los humanos.
El otro lado de la noticia en cambio seguro que no suscita la risa divina. Dice que los paramilitares estan quitándole tierras a gente completamente inocente que núnca apoyó ni tuvo nada que ver con el paramilitarismo. Dice, por ejemplo, que "Nativos del Chocó perdieron sus tierras a manos de paramilitares aliados con industriales de la palma. (...) En el Chocó las comunidades negras que tenían títulos colectivos en Jiguamiandó y Curvaradó fueron desplazadas de sus propiedades por hombres del Bloque Élmer Cárdenas. Los que pudieron volver encontraron que en sus tierras se habían asentado empresas que estaban desarrollando megaproyectos agrícolas".
Dice también que en Antioquia "los paramilitares llegan en helicóptero con un mensaje perentorio: Si no venden se mueren".
Y que "En la Jagua de Ibirico, al sur del Cesar, varios campesinos fueron amenazados de muerte por miembros del Bloque Central Bolívar. Asustados, no dudaron un segundo en venderle sus tierras a un finquero de la zona, hermano de una funcionaria de la administración local de ese momento, quien ante su drama muy comedidamente las compró."Nos tocó venderla a precio de huevo por el miedo que teníamos" dijo a SEMANA uno de los campesinos afectados. Luego se enteraron de que en sus tierras existían yacimientos de carbón. En este departamento más de 38.000 hectáreas de tierra cambiaron de manos en forma dudosa".
O que un campesino antioqueño "huyó a Medellín para evitar que lo forzaran a vender. Los paramilitares lo localizaron allá y le cortaron el dedo índice para imprimir la huella en los documentos de propiedad falsificados con los que hicieron el traspaso".
Es increible todo esto. Es innegable que Colombia esta lejos de ser el paraiso tropical que pintan en la publicidad estatal. Cada vez que me salen con esos discursos nacionalistas me acuerdo de una aviso institucional que tal vez todavía existe en Bucaramanga. Decía: "Yo me lamentaba por no tener zapatos hasta que vi a alguien que sonreía y no tenía piernas". Lo cual equivale a decir: "Pueblo miserable, contentese con lo que tiene. Agradezca que al menos tiene algo pues podría estar peor". Y quiénes son los que promueven este tipo de publicidad? Pues no son precisamente los cojos ni los lisiados, sino los que calzan zapatos nuevos.
Ah! Ya no quiero seguir escribiendo.
El otro lado de la noticia en cambio seguro que no suscita la risa divina. Dice que los paramilitares estan quitándole tierras a gente completamente inocente que núnca apoyó ni tuvo nada que ver con el paramilitarismo. Dice, por ejemplo, que "Nativos del Chocó perdieron sus tierras a manos de paramilitares aliados con industriales de la palma. (...) En el Chocó las comunidades negras que tenían títulos colectivos en Jiguamiandó y Curvaradó fueron desplazadas de sus propiedades por hombres del Bloque Élmer Cárdenas. Los que pudieron volver encontraron que en sus tierras se habían asentado empresas que estaban desarrollando megaproyectos agrícolas".
Dice también que en Antioquia "los paramilitares llegan en helicóptero con un mensaje perentorio: Si no venden se mueren".
Y que "En la Jagua de Ibirico, al sur del Cesar, varios campesinos fueron amenazados de muerte por miembros del Bloque Central Bolívar. Asustados, no dudaron un segundo en venderle sus tierras a un finquero de la zona, hermano de una funcionaria de la administración local de ese momento, quien ante su drama muy comedidamente las compró."Nos tocó venderla a precio de huevo por el miedo que teníamos" dijo a SEMANA uno de los campesinos afectados. Luego se enteraron de que en sus tierras existían yacimientos de carbón. En este departamento más de 38.000 hectáreas de tierra cambiaron de manos en forma dudosa".
O que un campesino antioqueño "huyó a Medellín para evitar que lo forzaran a vender. Los paramilitares lo localizaron allá y le cortaron el dedo índice para imprimir la huella en los documentos de propiedad falsificados con los que hicieron el traspaso".
Es increible todo esto. Es innegable que Colombia esta lejos de ser el paraiso tropical que pintan en la publicidad estatal. Cada vez que me salen con esos discursos nacionalistas me acuerdo de una aviso institucional que tal vez todavía existe en Bucaramanga. Decía: "Yo me lamentaba por no tener zapatos hasta que vi a alguien que sonreía y no tenía piernas". Lo cual equivale a decir: "Pueblo miserable, contentese con lo que tiene. Agradezca que al menos tiene algo pues podría estar peor". Y quiénes son los que promueven este tipo de publicidad? Pues no son precisamente los cojos ni los lisiados, sino los que calzan zapatos nuevos.
Ah! Ya no quiero seguir escribiendo.
